Quiero ser escritor

El lector compulsivo

SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS

           Hablar de este libro no es fácil.

           Para quienes no lo conozcan, esta novela corta escrita por Philip Dick, fue la base que usó el director Ridley Scott para crear el clásico del cine conocido como Blade Runner (protagonizado por Harrison Ford). La verdad es que soy un fan de esa película y cuando vi la novela en el estante de la librería el domingo antepasado, no pude evitar desembolsar mi tarjeta de débito para comprarla. Tenía que leerla…

           La historia se desarrolla en una especie de mundo post-apocalíptico en donde una nube de polvo radiactivo impregna toda la tierra y la ONU insta a los seres humanos a emigrar a las colonias en otros planetas como Marte. El año: 1992. En esta fecha ya existe (según el libro) la tecnología para crear androides tan parecidos a los humanos que casi es imposible diferenciarlos. Estos, son creados y utilizados como servidumbre en la colonias… y algunos son tan inteligentes que se rebelan e intenta escapar precisamente hacia la tierra.

           Un cazador de bonificaciones, especie de policía-asesino de androides, tiene el trabajo de “retirarlos” (eufemismo que se usa para no decir “matar” a los androides) y es el protagonista de la historia.

           La novela (debo decirlo) está escrita con una gran imaginación, es fácil de leer… y el autor hace gala de recursos en donde se mezclan diversos temas (religión, política y la frontera de lo que es real y lo que no).

           Hay mucho diálogo, los sucesos ocurren rápidamente y se considera un clásico del género de la ciencia-ficción…. sin embargo, no me gustó del todo (cosas mías)… es demasiado “fumada” (como diríamos por estos lados) para mi gusto.

           No digo que el libro no sea bueno… de hecho tiene mejores personajes que la peli, conflictos morales más a menudo y un fascinante planteamiento de lo religioso y de la necesidad de empatía que distingue a los seres humanos… sin embargo, me quedo con la peli.

           …aunque no me arrepiento de haber leído el libro (tenía que quitarme la curiosidad de leer la historia original).

           Definitivamente recomendaría esta historia a los aficionados del cine. Leer la trama original y luego ver la película equivale a una clase de cómo se debe adaptar una novela a un guión cinematográfico (qué elementos incluir y cuáles desechar).

           Como he dicho antes: Léanla bajo su propio riesgo.
           

El lector compulsivo.-

Caracas, 26 de setiembre de 2008.-

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