““Vivir en esa ficción le daba razones para sentirse más segura, menos amenazada, que vivir en la verdad. Para todo el mundo es más difícil vivir en la verdad que en la mentira.”
Mario Vargas Llosa (Travesuras de la Niña Mala).-
El lector compulsivo
TRAVESURAS DE LA NIÑA MALA
Imagina por un momento que la mayor ambición de tu existencia es “morir de viejo en París”, que naciste en tierra sudamericana y migraste a la Ciudad Luz durante los primeros años de tu juventud y sobrevives haciendo traducciones en la UNESCO. Y así eres feliz excepto por un pequeño detalle: estás perdidamente enamorado de una “niña mala”. Así es este libro.
¡Dios! ¡Cómo me hizo sufrir y gozar esta lectura!
Vargas Llosa explora la vida entera de un “huevón” que cae perdido ante los juegos de su media naranja.
“Travesuras de la niña mala” no es más que eso: una historia de amor. Con un lenguage sencillo y cargado de la musicalidad de los diminutivos peruanos sin abusar de ellos, la historia te mantiene atento a sus páginas sin poder soltarla una vez que agarras vuelo.
Confieso que me costó un poco entrarle, pero a partir del tercer capítulo me lo devoré casi de un solo jalón (de hecho no dormí hoy para terminármelo de una vez, el reloj me sorprendió al marcar las cinco de la mañana y decidí vestirme y escribir un par de palabras para recomendar el libro).
Mario Vargas Llosa es un nombre consagrado de la literatura latinoamericana. Confieso mi falta de cultura general, “Travesuras de la niña mala” es mi primer libro de este gran autor. Y quedé muy complacido de haberle dedicado tiempo.
Me puso a pensar en lo terrible que puede llegar a ser mi propia vejez si continúo siendo tan estúpido como ahora en las cuestiones del amor. Ojalá y en mi futuro no me enrede con una mujer como ésta… sin embargo, pensándolo mejor… sí… creo que prefieriría arriesgarme a vivir con una “niña mala” que tener la monótona vida de aquel que siempre jugó a lo seguro.
El lector compulsivo.-
Caracas, 03 de enero de 2008.-