Si eres de los pocos que visitaban este lugar con algo de regularidad, entonces este mensaje es contigo. Si me visitas por primera vez, lo siento, sólo puedo decirte que regreses cuando haya pasado algún tiempo (si todavía sientes curiosidad por lo que pueda haber en esta página).
Para empezar quiero decirte que estoy bien ¿vale? No me ha pasado nada (ni física ni mentalmente) que me "impida" seguir escribiendo. No he perdido el dominio ni nada por el estilo. Voy a hacer el cuento corto: Mi página se llenó de virus y "spam" y decidí borrarlo todo en el servidor (después de respaldar por supuesto) para asegurarme de una limpieza total. Además... estoy aprovechando para "limpiar la casa" (por decirlo de algún modo) y replantearme algunas cosas en este sitio virtual.
Lamento un poco que deba ser así, pero prometo que volveré.
He decidido vivir... o por lo menos, darme la oportunidad de seguir experimentando la vida.
La vida (cuando en realidad estás vivo) es como una botella de vino añejo que se destapa, debes bebértela antes de que se avinagre... es un pecado guardarla para mañana, pues perdería parte de su mejor sabor. Debes beberla sin restringirte y sin cohibirte, saborearla al máximo y debes compartirla con quienes amas para que la disfrutes de verdad y no sea sólo una borrachera sin sentido.
Supongo que también quiero marcar en cierto modo una nueva etapa en mi existencia... y estoy reflejando una buena parte de ello por acá.
Anoche soñé que mi yo adulto se tropezó con mi yo adolescente y le preguntó: "¿Por qué escribes lo que escribes?" y mi yo adolescente contestó: "Porque necesito hacerlo". Me desperté en medio de la oscuridad y luego volví a soñar con los mismos personajes, esta vez el adolescente fue quien le preguntó al adulto: "¿Por qué escribes lo que escribes?" y mi yo adulto contestó:"¡Porque sí!". De nuevo me desperté; todavía era de noche. Volví a dormir y esta vez mi sueño fue profundo. Cuando me levanté a la mañana siguiente, me sentí muy descansado y en paz. No logré recordar con detalles sobre qué había soñado en esta ocasión, pero una imagen muy clara se mantiene en mi mente: Soñé con mi yo anciano... el viejo en que me había convertido, escribía sonriente en una cálida habitación.
Si llegaste a esta página es por uno de dos motivos...(o por los dos): me conoces o quieres ser escritor. En ambos casos te servirá la frase con la que pienso despedirme por el momento porque (como ya he dicho en alguna ocasión anterior), estoy seguro de que todas las personas sienten la necesidad de escribir sobre sí mismos por lo menos una vez en la vida. Y estoy empezando a pensar que esa necesidad de escribir es en el fondo una necesidad de vivir. Pero (como de costumbre) alguien más ya pensó en ello:
"Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir." (Henry David Thoreau).-
¡Así que vive! ¿Vale?
Nos reencontraremos pronto... yo seguiré aquí, a sólo un monitor de distancia.
Acuario Escritor.- (Agosto de 2008)