"Un camino de mil millas comienza con un paso."
Benjamín Franklin .-
Deseos de año nuevo

Te deseo que encuentres la voluntad y tomes conciencia, de una vez por todas, de la importancia de cuidar tu cuerpo. Que comas bien, que los excesos sean esporádicos y vengan cuando realmente los necesites, que disfrutes regularmente de sudar al aire libre o en un salón (o en la intimidad de una habitación) y que jamás falte una copa de vino (u otro licor) en tu hogar.
Te deseo que los Testigos de Jehová no toquen tu puerta los domingos a las ocho de la mañana cuando quieras dormir hasta tarde, que tu madre y tus tías no te obliguen a ir a misa y que no sufras de insomnio sin TV por cable para que no veas “Pare de sufrir” hasta las cinco de la mañana. Que descubras la paz interior que trae el silencio, la sobrecogedora solemnidad que transmite la luz del sol cuando se oculta y la belleza de entender que la muerte es tan natural como la vida.
Te deseo que cumplas los sueños que realmente anhelas con todo tu corazón y no sólo aquellos que crees que quieres lograr. Que jamás (ni este año ni nunca) dejes de creer que “es posible”, pues eso significaría que en efecto así es. Que compruebes aquello que ya sabes: Tú mismo eres tu principal obstáculo, por tanto, es mejor que te pongas de tu lado y te conviertas (si es que acaso no lo eres ya) en tu mejor aliado.
Te deseo que todos los días de este año puedas vestirte con una buena camisa (o un buen vestido), importa poco que sea muy usada o la estés estrenando; lo que deseo es que se encuentre limpia (bien lavada), bien planchada (a menos que deba lucirse con arrugas por supuesto) y te haga sentir lo que quieres transmitir a los demás.
Te deseo una cama limpia, de sábanas cómodas y que te ayude a dormir. Que te permita descansar como se debe, e invitar a tu lecho a la persona que ames. Deseo sinceramente que descubras algo que yo aprendí hace poco: dos caben en una cama individual cuando no les molesta dormir abrazados.
Deseo que disfrutes tu tiempo de ocio en lo que más te gusta, pero que jamás descuides las cosas importantes de tu vida.
Deseo que vivas la mayor cantidad de experiencias que la vida pueda darte, pero que no pierdas tu vida por ninguna de ellas.
Deseo que no encuentres la autorrealización este año, sino que seas feliz mientras las buscas con constancia.
Te deseo el reconocimiento de tus semejantes (y no semejantes), te deseo la libertad que sólo tú mismo puedes darte y el poder de controlar el clima de tu medio ambiente.
Te deseo que encuentres lo que significa amar de verdad y tener una persona a tu lado a la que consideres especial. Deseo que descubras que siempre estarás solo y que la persona especial que está a tu lado, te sirve solamente para compartir con ella lo que a nadie más puedes dar en tu soledad.
Te deseo éxito, dinero, placer y todo lo que quieras comprar (y que el camión que recoge la basura pase puntualmente todos los días por el lugar en donde vives).
Te deseo que aproveches este mismo momento en algo que puedas compartir con otros. Mañana no podrás hacerlo y el día de ayer no lo puedes cambiar ya. No pienses demasiado en el futuro y olvídate de las tonterías del pasado. Todo lo que tienes, lo tienes justo ahora contigo, lo demás es una ilusión (es trillado, lo sé, pero es cierto).
Te deseo que hayas podido leer hasta aquí sin haberte aburrido. Muchas de las mejores cosas de la vida se hacen esperar y justo cuando estamos a punto de llegar a ellas, nos retiramos sin saber nunca lo cerca que estuvimos.
Te deseo que disfrutes de un buen libro que cambie tu vida para bien. Que persigas tus ideales pero que no seas idealista, que no hagas nunca caso de las apariencias pero que siempre estés presentable y que aprendas a soportar la vida hasta el punto de disfrutarla.
Te deseo belleza, una cinta de Miss Venezuela y también deseo la paz mundial.
Si (como yo) quieres ser escritor, deseo especialmente que te pongas a escribir y a publicar de una vez. Deseo que dejes de engañarte por la supuesta falta de tiempo y de inspiración. Jamás harás nada si te excusas en eso. Escribe y haz que te lean, concursa y forja tu propio camino.
Finalmente, deseo que sepas siempre, que hoy es un día como cualquier otro. No hay que esperar una fecha de “convencionalismo anual” para recordar lo que quieres, ni para evaluar lo que has hecho.
Acuario Escritor.-
Maracay, 1 de enero de 2008.-