"La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca."
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.
Escritor que no escribe
¿Se han dado cuenta de que me atrevo a afirmar que quiero ser escritor pero que prácticamente nunca escribo?
No.
No me vengan con que sí escribo porque es mentira. Las pocas veces que me siento frente al ordenador no es para escribir concienzudamente, sino para drenar una necesidad. Cuando escribo lo hago porque estoy a punto de estallar (prueba de eso son mis textos y que sólo he publicado aquí los cuentos que escribí en el 96... probablemente porque están tan lejanos de mí en el tiempo que ante cualquier crítica puedo defenderme diciendo que "era muy joven" cuando los escribí).
Digo que quiero ser escritor pero no escribo..
Sin embargo lo sostengo: quiero ser escritor, pero me cuesta escribir (lo que es una forma elegante de mentirme o de justificar el por qué no escribo a pesar de que sin ello no puedo vivir).
A veces siento que soy una especie de incoherencia pura y cristalina, una suerte de accidente que nunca debió haber nacido. A veces siento que soy así. Sol sin luz, luna sin noche. Niño sin inocencia. Hombre sin pecados. Santo nihilista y post-moderno. Siento que soy una aberración, grotesca e imposible como un Mickey Mouse pornográfico y sangriento. Soy el Quijote (más real que el propio Cervantes), no existo y aún así tengo una esencia que no me ha dejado terminar de morir, pues (por si no lo sabían) estoy muriendo desde el día en que nací. Soy un hippie que jamás probó las drogas, un cantante sin oído (algún integrante de RBD pues). Perfume sin olor, vampiro muerto en vida, excremento con aroma de rosas y jardines, soy un militar inteligente. Ser que respira a través de las letras y que decidió inconsciente vivir anaeróbicamente. Escritor que no escribe. Escritor que no escribe. Soy como un escritor que no... Soy… ¿Soy?... no, ni si quiera me atrevo a decir que “soy”…
Pero puedo llegar a “ser”… y creo que eso será suficiente si algún día llego a "ser"... ¡Dios! (o sea ¡Google! si acaso existe)… ¡Cómo deseo existir algún día!...
Acuario.-
Caracas, 22 de enero de 2007.-
PD.- Y ni siquiera soy capaz de cumplir una promesa a una niña pecosa que también necesita expresarse. Osi, pronto tus poemas estarán en este sitio... (por favor tenme la fe que yo no me tengo).